El cielo de verano: la Vía Láctea y el centro de la galaxia
Las noches más cortas y más pobladas del año. En verano miramos hacia el centro de la Vía Láctea, que desde España queda bajo hacia el sur, en Sagitario y Escorpio, y ahí se concentra la mayor densidad de cúmulos y nebulosas de todo el cielo. Casi todo se ve con prismáticos, el calor no espanta a nadie y la única pega es que la oscuridad de verdad no llega hasta las once y media.
Por Jaime Urbano Ruiz Señas. Publicado el 11 de septiembre de 2026.
Cómo es el cielo de verano desde España
En junio y julio la noche astronómica empieza pasadas las once y media y dura cinco o seis horas en el sur, y bastante menos en el norte: en Galicia o el País Vasco, en las semanas del solsticio, el cielo no llega a oscurecerse del todo hasta la una y ya clarea a las cuatro. En agosto vuelve a haber noche. Lo que se gana es la Vía Láctea, que sale por el este a última hora y cruza el cielo de norte a sur de madrugada, con el Triángulo de verano (Vega, Deneb y Altair) en lo alto y el centro de la galaxia bajo, en Sagitario, en forma de nube de vapor de una tetera. Desde un cielo oscuro se ve a simple vista con estructura, con bandas oscuras. Desde un pueblo grande, apenas.
El aire de verano suele estar quieto y es la mejor época para planetas y dobles a mucho aumento. Las noches de agosto tienen además las Perseidas y, con frecuencia, calima o humo que resta transparencia: el planificador lo cuenta en la previsión.
Lo que hay que ver, en orden
El cúmulo de Hércules
M13 es el cúmulo globular de referencia del hemisferio norte, en el costado del trapecio de Hércules, casi en el cenit en julio. Desde cielo oscuro se intuye a simple vista, con prismáticos es una bola borrosa evidente, y con telescopio a 100 o 150 aumentos se deshace en cientos de estrellas hasta el centro: con 200 mm es una de las vistas más impresionantes que da un ocular. Cerca, M92 es su hermano pequeño, más compacto y casi tan bueno.
La nebulosa del Anillo
M57, entre las dos estrellas de abajo del paralelogramo de la Lira, al lado de Vega. Es pequeña y necesita telescopio y 100 aumentos, pero aguanta bien la luz de ciudad y no falla nunca: un anillo de humo gris, perfectamente redondo, con el centro más oscuro. Es lo que queda de una estrella como el Sol cuando se deshace, y lo que el Sol dejará.
Albireo
La cabeza del Cisne, y la estrella doble más bonita del cielo: una dorada y una azul, muy juntas, que cualquier telescopio separa a 30 aumentos. Con prismáticos apoyados en algo firme también. Es el objeto que hay que enseñar a quien dice que las estrellas son todas iguales.
La nebulosa Dumbbell
M27, en la Zorrilla, un poco por debajo de Albireo. Es una nebulosa planetaria como el Anillo pero mucho más grande y brillante: con prismáticos ya es una manchita, y con telescopio a 60 aumentos, una pesa de gimnasio o un corazón de manzana de luz gris. Con filtro UHC se contrasta el doble.
La Laguna y la Trífida
En el pitorro de la tetera de Sagitario, una encima de la otra. M8, la Laguna, se ve a simple vista desde cielo oscuro como un trozo más brillante de Vía Láctea, y con prismáticos es una nube alargada con un cúmulo dentro. M20, la Trífida, pide telescopio de 150 mm y cielo bueno para enseñar las tres bandas oscuras que la parten y le dan el nombre. Desde España están bajas, a 25 o 30 grados, así que hacen falta horizonte sur limpio y la hora justa.
La nebulosa Omega
M17, también llamada del Cisne o de la Herradura, algo más arriba en el mismo río de Vía Láctea. Con prismáticos es una manchita, y con telescopio la forma de cisne nadando, o de número dos, es evidente y brillante. Con filtro, mejor.
El gran cúmulo de Sagitario
M22 es un globular más brillante que M13, y solo pierde con él por estar bajo. Con prismáticos es una bola de algodón evidente junto a la tapa de la tetera, y con 150 mm se resuelve en estrellas con facilidad porque sus estrellas son brillantes y están sueltas. Desde Andalucía y Canarias es tan bueno como el de Hércules.
La nube estelar de Sagitario
M24 no es un cúmulo, es una ventana: un hueco entre nubes de polvo por el que se ve un trozo de brazo interior de la galaxia, a miles de años luz. Con prismáticos es el campo más denso de estrellas que se puede mirar, y con telescopio a poco aumento, lo mismo pero más. No hay que buscar nada concreto, solo mirar.
El cúmulo del Pato Salvaje
M11, en el Escudo, encima de Sagitario. Es un cúmulo abierto tan apretado que con prismáticos parece un globular, y con telescopio a 100 aumentos se abre en cientos de estrellas casi iguales, con una forma de V que a alguien le recordó un vuelo de patos. De los mejores cúmulos abiertos del cielo.
Antares y el cúmulo M4
Antares es el corazón rojo de Escorpio, bajo hacia el sur en junio. A poco más de un grado, en el mismo campo de prismáticos, está M4, un globular suelto y fácil que con telescopio se resuelve enseguida y enseña una barra de estrellas en el centro. Están tan bajos que desde el norte de España cuesta, y desde el sur son una parada obligada.
M6 y M7, para el sur
Los dos cúmulos de la cola del Escorpión. M7 se ve a simple vista y con prismáticos es enorme y brillante, y M6, la Mariposa, tiene forma de mariposa de verdad con un poco de imaginación. Desde Madrid apenas levantan 15 grados sobre el horizonte y desde Cádiz o Canarias son de lo mejor de julio: es la única entrada de esta página en la que la latitud lo decide todo.
Lo que además trae el verano
Las Perseidas, la noche del 12 al 13 de agosto, con el aviso de siempre: la Luna de cada año decide si son buenas. Y en muchos veranos Júpiter o Saturno altos de madrugada, que el planificador sitúa noche a noche.
Las otras tres épocas
El cielo de invierno, El cielo de primavera, El cielo de otoño. Y para cualquier noche concreta, el planificador: dice qué se ve desde tu sitio con tu equipo, con la Luna y las nubes de esa noche.
Los objetos y lo que se espera ver con cada equipo salen del catálogo propio de esta web, escrito para un cielo razonablemente oscuro. Las horas de la tabla las calcula el motor del sitio para tu ubicación. Con contaminación lumínica, todo lo de aquí sube un nivel de equipo, y las galaxias desaparecen antes que nada: la escala de Bortle explica por qué.