El cielo esta noche

Glosario: los términos que usa esta web, en corto

Cada palabra de esta lista aparece en el planificador o en alguna guía, y cada definición dice dos cosas: qué significa y qué cambia para quien está mirando. Va por temas, no por orden alfabético, porque los términos se entienden mejor al lado de sus vecinos.

Por Jaime Urbano Ruiz Señas. Publicado el 11 de septiembre de 2026.

El cielo y sus coordenadas

Cenit

El punto del cielo que tienes justo encima de la cabeza. Es donde la atmósfera es más fina y donde todo se ve mejor: un objeto a 80° de altura se ve a través de una capa de aire, y a 20°, a través de tres. Por eso la web da tanta importancia a la hora en que cada cosa pasa más alta.

Altura y azimut

Las dos coordenadas de un objeto vistas desde donde estás: la altura son los grados sobre el horizonte (0 en el horizonte, 90 en el cenit) y el azimut, la dirección de la brújula (0 norte, 90 este, 180 sur, 270 oeste). Cambian cada minuto, porque el cielo gira. Son las que usa el planificador cuando dice "a 35° sobre el sureste".

Ascensión recta y declinación

Las coordenadas fijas de un objeto en el cielo, el equivalente de la longitud y la latitud sobre la Tierra. La declinación va de +90° (polo norte celeste) a -90°, y la ascensión recta se mide en horas, de 0 a 24, hacia el este. Un objeto de declinación +40 pasa por el cenit de un sitio de latitud 40. Con declinación por debajo de -50 no sale nunca desde España.

Culminación

El momento en que un objeto cruza el sur (el meridiano) y alcanza su altura máxima de la noche. Es la mejor hora para mirarlo, y la que dan las tablas de esta web. Un objeto culmina cuatro minutos antes cada día, así que a lo largo del año va pasando de la madrugada a la tarde: eso es lo que crea las temporadas.

Circumpolar

Un objeto que desde tu latitud nunca se pone, porque está lo bastante cerca del polo celeste. Desde España lo son la Osa Mayor, Casiopea y todo lo que tenga declinación por encima de unos +50°. Se ven todo el año, más altos o más bajos.

Eclíptica

El camino que el Sol recorre por el cielo a lo largo del año, y muy cerca del cual se mueven la Luna y los planetas. Por eso los planetas están siempre en las mismas doce constelaciones, las del zodiaco, y nunca junto a la Polar.

Grados, minutos y segundos de arco

Cómo se miden los tamaños y las distancias en el cielo: la bóveda entera son 360°, la Luna llena mide medio grado, o sea 30 minutos de arco, y un minuto tiene 60 segundos. La galaxia de Andrómeda mide tres grados. Un puño con el brazo estirado cubre unos 10°, y un dedo, uno.

La noche y sus condiciones

Crepúsculo civil, náutico y astronómico

Los tres tramos entre el ocaso y la noche cerrada, según lo hundido que esté el Sol: hasta 6° por debajo del horizonte es civil (se lee sin luz), hasta 12° náutico (se ve el horizonte del mar) y hasta 18° astronómico. Solo a partir de los 18° el cielo está oscuro del todo. En junio, desde el norte de España, eso llega pasada la una.

Oscuridad astronómica

El tramo de la noche en que el Sol está a más de 18° bajo el horizonte y ya no ilumina el cielo. Es la única parte de la noche que cuenta para el cielo profundo, y lo que la web llama "horas útiles". En diciembre son once, en junio, cuatro o cinco.

Seeing

La estabilidad del aire. Con mal seeing la atmósfera está turbulenta y las estrellas titilan mucho, los planetas parecen hervir y a más de 150 aumentos no se ve detalle. Es independiente de la transparencia: una noche de calima puede tener un seeing perfecto, y una noche limpia tras un frente, uno pésimo.

Transparencia

Lo limpio que está el aire de polvo, humedad y calima. Con mala transparencia el cielo profundo pierde contraste y las estrellas débiles desaparecen, aunque las brillantes se vean nítidas. Es lo que sufre el sur de España con la calima africana en verano.

Escala de Bortle

Un número del 1 al 9 que mide cuánta luz artificial ensucia el cielo de un sitio, del desierto (1) al centro de una gran ciudad (9). Cambia lo que se ve más que el equipo. La web lo estima para cualquier punto de España a partir de las poblaciones de alrededor, y tiene su propia guía.

Magnitud límite

La estrella más débil que se ve a simple vista desde un sitio, y la medida práctica de su cielo. En el centro de una ciudad ronda la 3 o la 4, en un pueblo la 5, y en un cielo excelente pasa de la 6,5. Cada magnitud de diferencia es dos veces y media más luz.

Adaptación a la oscuridad

Lo que tarda el ojo en abrirse del todo a la noche: veinte o treinta minutos, y un vistazo a una pantalla blanca lo devuelve al principio. La luz roja floja no la estropea. Es la razón de la linterna roja y de que los primeros minutos de cualquier salida parezcan una decepción.

Visión periférica

Mirar un poco al lado de lo que quieres ver, en vez de fijarlo en el centro. La parte del ojo que ve en la oscuridad no está en el centro de la retina, así que una nebulosa débil aparece al desviar la vista y desaparece al mirarla de frente. Es el truco número uno del cielo profundo.

Los objetos

Magnitud

El brillo de un objeto, en una escala en la que los números pequeños son los brillantes: Sirio tiene -1,5, la Polar 2, y el límite del ojo está en torno a 6. Cinco magnitudes son cien veces de brillo. Ojo con los objetos extensos: una galaxia de magnitud 8 reparte esa luz en una mancha grande y se ve mucho peor que una estrella de magnitud 8.

Cielo profundo

Todo lo que está fuera del sistema solar y no es una estrella suelta: cúmulos, nebulosas y galaxias. Es lo que exige cielo oscuro y lo que la contaminación lumínica borra primero. La Luna y los planetas no son cielo profundo y se ven desde cualquier sitio.

Cúmulo abierto

Un grupo de decenas o cientos de estrellas jóvenes nacidas juntas de la misma nube, sueltas y sin forma definida: las Pléyades, el Pesebre, los de Auriga. Son los objetos más agradecidos con prismáticos y los que mejor aguantan la luz de ciudad.

Cúmulo globular

Una bola de cientos de miles de estrellas viejas, apretadas hacia el centro, que orbitan la galaxia por fuera del disco. Con prismáticos son bolas borrosas y con telescopio de 150 mm empiezan a resolverse en puntos. M13 y M22 son los grandes del hemisferio norte.

Nebulosa

Una nube de gas y polvo. Las de emisión brillan porque las estrellas jóvenes de dentro las excitan (Orión, la Laguna). Las de reflexión solo reflejan luz de estrellas cercanas. Las oscuras se ven como huecos negros en la Vía Láctea. Todas mejoran con cielo oscuro y algunas con filtro.

Nebulosa planetaria

Lo que queda cuando una estrella como el Sol se deshace y suelta sus capas exteriores: una burbuja de gas pequeña y brillante, que a poco aumento parece un planeta, de ahí el nombre. No tiene nada que ver con planetas. El Anillo y la Dumbbell son las dos fáciles.

Galaxia

Otra isla de cientos de miles de millones de estrellas, fuera de la nuestra. Por el ocular son manchas tenues, y verles forma (brazos, bandas de polvo) exige abertura y cielo muy oscuro. Andrómeda es la única evidente a simple vista.

Estrella doble

Dos estrellas que se ven juntas: a veces orbitan una alrededor de la otra, a veces solo están en la misma dirección. Son los objetos que mejor aguantan la contaminación lumínica y una de las cosas más bonitas a telescopio cuando tienen colores distintos, como Albireo.

M y NGC

Los dos catálogos que dan nombre a casi todo el cielo profundo. Los números M son los 110 del catálogo Messier, los mejores para empezar. Los NGC (Nuevo Catálogo General, de 1888) son casi ocho mil, y entre ellos están el Doble Cúmulo (NGC 869 y 884) y muchas cosas tan buenas como las de Messier.

Año luz

La distancia que recorre la luz en un año, unos 9,5 billones de kilómetros. La Luna está a poco más de un segundo luz, el Sol a ocho minutos, la estrella más cercana a cuatro años, M13 a 22.000 años y Andrómeda a dos millones y medio. Lo que ves de cada objeto es su luz de hace ese tiempo.

Oposición y conjunción

Un planeta exterior (Marte, Júpiter, Saturno) está en oposición cuando la Tierra pasa entre él y el Sol: es cuando más cerca está, más brilla y se ve toda la noche, culminando a medianoche. En conjunción está detrás del Sol y no se ve. Las de Júpiter y Saturno llegan poco más de una vez al año, y las de Marte, cada 26 meses.

Elongación

La separación angular entre un planeta y el Sol vista desde la Tierra. Importa para Mercurio y Venus, que nunca se alejan mucho del Sol: solo se ven al atardecer o al amanecer, y mejor cuanto mayor es la elongación. Un planeta a 10° del Sol se pierde en el crepúsculo.

Fase de la Luna y terminador

La fracción iluminada de la Luna. Para el cielo profundo, cuanto menos, mejor: una Luna al 50 % ya borra las galaxias. Para mirar la propia Luna, al revés, la llena es la peor noche, porque no hay sombras. El terminador es la línea entre la luz y la sombra, y ahí, con el Sol rasante, es donde se ve el relieve.

El equipo

Abertura

El diámetro de la lente o el espejo principal, en milímetros. Es el número que decide lo que un telescopio puede ver: cuánta luz recoge y cuánto detalle separa. Todo lo demás son accesorios. La guía de cómo elegir gira alrededor de esto.

Distancia focal

La distancia, en milímetros, a la que la lente o el espejo forman la imagen. Un 150/1200 tiene 150 mm de abertura y 1200 de focal. Dividida por la focal del ocular da los aumentos: con un ocular de 10 mm, ese telescopio da 120.

Relación focal

La distancia focal dividida por la abertura: 1200 entre 150 es f/8. Un f/5 es "rápido", de tubo corto y campo amplio, cómodo para cielo profundo y exigente con la colimación y con los oculares. Un f/8 o f/10 es "lento", de tubo largo, cómodo para planetas y tolerante con todo.

Aumentos

Cuántas veces se agranda lo que miras. Dependen del ocular, no del telescopio, y no son lo importante: un telescopio aguanta con nitidez unos dos aumentos por milímetro de abertura, y el aire pocas veces deja pasar de 200. La mayor parte de la observación se hace entre 40 y 150. Los "675 aumentos" de una caja son marketing.

Ocular

La lente pequeña por la que se mira, que se cambia para cambiar de aumentos. Se nombran por su distancia focal: un 25 mm da pocos aumentos y campo amplio, un 6 mm muchos y campo estrecho. Son el accesorio donde más se nota el dinero, y dos buenos valen más que cinco malos.

Campo de visión

El trozo de cielo que cabe por el ocular, en grados. Unos prismáticos 10x50 muestran 6 o 7°, un telescopio a 40 aumentos algo más de un grado, y a 200, un cuarto de grado. Las Pléyades no caben en un telescopio y por eso se ven mejor con prismáticos.

Pupila de salida

El diámetro del haz de luz que sale del ocular y entra en tu ojo: abertura dividida por aumentos. En unos 10x50 son 5 mm. La pupila del ojo adaptado a la oscuridad abre entre 5 y 7 mm según la edad, así que una pupila de salida mayor desperdicia luz y una muy pequeña (menos de 1 mm) da imagen oscura. Es el número que decide qué prismáticos comprar, y nadie lo mira.

Montura altazimutal y ecuatorial

El soporte del tubo. La altazimutal se mueve arriba-abajo e izquierda-derecha, como un trípode de fotos, y el dobson es una. La ecuatorial tiene un eje inclinado paralelo al de la Tierra: bien alineada, sigue el giro del cielo moviendo un solo eje, que es lo que hace falta para fotografiar y poco más al empezar.

Refractor, newton, dobson, Maksutov

El refractor usa lentes (el tubo largo clásico): sin mantenimiento, bueno para planetas, caro por milímetro. El newton usa un espejo cóncavo al fondo y uno pequeño inclinado: el que más abertura da por euro, y hay que colimarlo. El dobson es un newton sobre una base de madera. El Maksutov es un tubo corto y cerrado con espejo y lente: compacto, sin colimar, con campo estrecho y lento en aclimatarse.

Colimación

Alinear los espejos de un newton para que el eje óptico salga por el centro del ocular. Se desajusta con el transporte y, descolimado, todo se ve blando. Se hace en cinco minutos con una tapa con agujero o un cheshire: el paso a paso.

Aclimatación

El tiempo que tarda un tubo recién sacado de casa en enfriarse hasta la temperatura del aire. Mientras tanto suelta corrientes que estropean la imagen. Un refractor pequeño, un cuarto de hora. Un newton de 200 mm, entre media hora y tres cuartos. Un Maksutov, una hora en invierno.

Lente de Barlow

Un tubito con una lente que se pone entre el telescopio y el ocular y multiplica los aumentos, normalmente por dos. Convierte dos oculares en cuatro. Una buena Barlow no degrada la imagen, una mala sí, y ninguna salta el techo de los dos aumentos por milímetro.

Buscador y punto rojo

El visor pequeño montado sobre el tubo, para apuntar. El clásico es un telescopio diminuto con retícula, que invierte la imagen y confunde. El de punto rojo proyecta un punto sobre el cielo real, sin aumentos, y es lo que casi todo el mundo acaba comprando. Se alinea de día contra algo lejano.

Filtros UHC, O-III y lunar

Cristales roscados al ocular que dejan pasar solo ciertas longitudes de onda. El UHC y el O-III cortan la luz de las farolas y dejan la de las nebulosas de emisión, y desde un cielo mediano cambian mucho el Anillo, la Dumbbell o el Velo. No sirven para galaxias ni cúmulos. El lunar solo atenúa el brillo de la Luna para que no deslumbre.

GoTo

Una montura con motores y ordenador que apunta sola al objeto que le pides tras alinearla con dos o tres estrellas. Ahorra buscar y cuesta dinero que no va a la óptica. En un primer telescopio de presupuesto ajustado suele salir peor que un dobson más grande, y apuntar a mano es justo lo que enseña el cielo.

Eclipses y lluvias de estrellas

Radiante

El punto del cielo del que parecen salir todos los meteoros de una lluvia, por perspectiva. Da nombre a la lluvia (las Perseidas salen de Perseo) y su altura sobre el horizonte decide cuántos se ven. No hay que mirarlo: los meteoros se ven más largos a 40 o 60° de él.

Tasa horaria cenital

El número de meteoros por hora que se publica de cada lluvia (100 en las Perseidas). Supone el radiante en el cenit y un cielo perfecto, así que nadie ve esa cifra: sirve para comparar lluvias, no para contar. La guía de lluvias explica cómo se recorta.

Bólido

Un meteoro más brillante que Venus, que ilumina el suelo y a veces deja estela varios segundos o se fragmenta. Salen en cualquier lluvia y también fuera de ellas. Si uno cae con un estampido y parece llegar al suelo, es un posible meteorito y merece un aviso a la red de bólidos.

Magnitud y oscuración de un eclipse

Dos formas de decir cuánto Sol tapa la Luna en un eclipse parcial: la magnitud es la fracción del diámetro cubierta, y la oscuración, la fracción del área. Un eclipse de magnitud 0,9 oscurece en torno al 87 % del disco. Ninguna de las dos da idea de lo que es la totalidad, que es otra cosa por completo: por qué verlo al 100.

Totalidad, anularidad y franja

En un eclipse total la Luna cubre el Sol entero durante unos minutos y se hace de noche: solo pasa dentro de una franja estrecha, la de totalidad. En uno anular la Luna está algo más lejos, no llega a cubrirlo y queda un anillo de Sol, sin noche y sin corona. El de 2 de agosto de 2027 es total en el sur de España, el de enero de 2028 es anular.

Efemérides

Las tablas de posiciones calculadas del Sol, la Luna y los planetas para cada instante. Todo lo que dice esta web sale de calcularlas con algoritmos publicados y contrastarlas con efemérides de referencia: de dónde salen los datos.

Si falta un término que has visto en la web, o una definición se entiende al revés, escríbelo: esta página está pensada para crecer con lo que pregunta la gente.

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