El cielo esta noche

Cómo colimar un telescopio newton o dobson

Un newton descolimado da imágenes blandas, y su dueño culpa al seeing, al telescopio o a sí mismo, porque nadie le dijo al comprarlo que eso se ajusta con seis tornillos en cinco minutos. Esta guía es para el newton de iniciación, que es también el dobson: qué es colimar, cómo saber si te hace falta, qué herramienta usar y los tres pasos en el orden en que hay que darlos.

Por Jaime Urbano Ruiz Señas. Publicado el 11 de septiembre de 2026.

Qué es colimar y por qué se descolima

Un newton tiene dos espejos. El primario, grande y cóncavo, está al fondo del tubo y recoge la luz. El secundario, pequeño, plano e inclinado 45 grados, está cerca de la boca, sujeto por unas varillas (la araña), y desvía el haz hacia el enfocador, en el lateral, donde va el ocular. Colimar es conseguir que el eje óptico del primario pase por el centro del secundario y salga por el centro del enfocador. Si no pasa, cada estrella se dibuja con una cola hacia un lado, los planetas no enfocan del todo por mucho que gires la rueda y las imágenes tienen un aspecto blando que no se arregla con oculares nuevos.

Corte de un telescopio newton: el primario al fondo, el secundario inclinado cerca de la boca y el enfocador en el lateral Espejo primario Tornillos de ajuste, detrás Espejo secundario, en la araña Tornillos en la araña Enfocador y ocular Luz de la estrella
La luz entra por la boca, va al primario, vuelve al secundario y sube al enfocador. Colimar es alinear ese camino.

Se descolima porque los espejos van en soportes con muelles y tornillos, y esos soportes ceden con los golpes del transporte, con los cambios de temperatura y con el simple uso. Un tubo de relación focal larga (un 150/1200, que es f/8) tolera un desajuste apreciable sin que se note. Uno corto (un 200/1000 o un 250/1250, f/5) lo nota en cuanto se mueve un milímetro. Por eso los dobsones grandes se comprueban cada vez que se sacan al campo, y el 150/1200 aguanta meses.

Cómo saber si te hace falta

La prueba definitiva es una estrella brillante desenfocada. Se apunta a una a buena altura (la Polar es la cómoda en un dobson, porque no se mueve), se sube a 150 o 200 aumentos y se gira el enfocador hasta que la estrella se convierte en un disco de luz con anillos y una sombra oscura en el centro, que es la sombra del secundario. Si la sombra está en el centro del disco y los anillos son concéntricos, el telescopio está colimado. Si la sombra está corrida hacia un lado, hay que ajustar. Vale también dentro de foco y fuera de foco, y el resultado debe ser el mismo.

Prueba de la estrella desenfocada: anillos concéntricos con la sombra centrada frente a anillos descentrados Colimado Sombra centrada, anillos concéntricos Descolimado Sombra corrida, anillos apretados a un lado
Una estrella brillante a 150 o 200 aumentos, desenfocada. Es la única prueba que no engaña.

Hay que hacerla con el tubo aclimatado y con la estrella alta, porque un espejo que todavía está soltando calor y una estrella a 20 grados sobre el horizonte dan anillos que bailan y no dejan juzgar nada. Si el seeing es malo esa noche, los anillos se deshacen: entonces se mira si la sombra central está o no en el centro, que se ve igual, y se deja el ajuste fino para otra noche.

Qué herramienta usar

Una tapa con agujero. Un tapón de carrete de fotos o una tapa de bote del diámetro del enfocador, con un agujero de dos milímetros justo en el centro. Es gratis, obliga a mirar por el centro exacto del enfocador, y es suficiente para el 90 % de los ajustes. Con ella se hacen los tres pasos de abajo.

Un cheshire. Un tubo con la misma mirilla, una cara interior blanca inclinada que se ilumina y, en los buenos, una cruz de hilos. Cuesta entre 25 y 40 euros, hace lo mismo que la tapa pero se ve muchísimo mejor de noche, y es lo que recomienda cualquier veterano como primera compra con un newton.

Un láser. Se mete en el enfocador y pinta un punto rojo en el primario. Es rápido y cómodo para el secundario, pero tiene dos trampas: el propio láser puede venir descentrado de fábrica, y entonces colimas contra un error, y no dice nada de si el secundario está bien colocado bajo el enfocador, solo de hacia dónde apunta. En los foros españoles se repite el mismo aviso: un láser solo sirve para llevarte a un falso positivo si no sabes lo que estás mirando. Bien usado, láser para el secundario y cheshire para el primario, es la pareja más cómoda.

Los tres pasos, en este orden

El orden importa, porque cada paso da por bueno el anterior. Se hace de día o con una luz encendida, con el tubo en horizontal y apuntando a una pared clara, y con la tapa o el cheshire en el enfocador. Antes de tocar nada, conviene mirar qué hay en el primario: un anillo pequeño pegado en el centro del espejo, que traen casi todos los newton de fábrica. Si el tuyo no lo tiene, se pone (una arandela de refuerzo de papel, de las de archivador, sirve), porque sin marca central el tercer paso es a ojo.

1. El secundario, centrado bajo el enfocador

Mirando por la tapa, el espejo secundario tiene que verse como un círculo centrado en el tubo del enfocador. Si está corrido hacia la boca o hacia el fondo, se afloja el tornillo central de la araña y se desliza el secundario a lo largo de la varilla. Si está girado, se gira. Esto casi nunca hay que tocarlo: viene ajustado de fábrica y no se mueve con el transporte. Si el círculo está centrado, se pasa al siguiente paso sin tocar nada.

2. La inclinación del secundario, para ver el primario entero

Dentro de ese círculo tiene que verse el primario completo, con sus tres pinzas del borde, y centrado. Si sale cortado por un lado, se ajustan los tres tornillos pequeños que rodean al tornillo central de la araña, de cuarto de vuelta en cuarto de vuelta, aflojando uno y apretando el de enfrente, hasta que el reflejo del primario queda centrado en el secundario. Este paso hay que mirarlo de vez en cuando, pero lo normal es que aguante muchas salidas.

3. La inclinación del primario, que es lo que se mueve

Ahora, dentro del reflejo del primario, se ve el reflejo del secundario con la mirilla de la tapa en el centro, como un punto oscuro. Ese punto tiene que caer exactamente en el anillo del centro del primario. Si no cae, se va a la parte de atrás del tubo, donde hay tres tornillos de ajuste grandes (y en muchos tubos otros tres pequeños de bloqueo al lado, que hay que aflojar primero). Se gira uno un cuarto de vuelta, se vuelve a mirar, y se sigue con el que acerque el punto al anillo. Es el paso que se hace en cada salida en un dobson de f/5, y el que en un dobson grande es incómodo, porque los tornillos están detrás y abajo y hay que mirar por arriba: con práctica se hace a tientas, y con un ayudante, en un minuto.

Lo que se ve por la tapa de colimación en tres estados: bien, con el secundario inclinado de más y con el primario desajustado Colimado Todo concéntrico Secundario mal (paso 2) Primario corrido y cortado Primario mal (paso 3) El punto, fuera del anillo
Por la tapa: el borde del enfocador, el secundario, el reflejo del primario con su anillo central (naranja) y, dentro, el reflejo de la mirilla como un punto. Cada paso corrige un círculo.

El remate con la estrella

Lo de arriba deja el telescopio colimado para observar. Si quieres afinarlo, ya de noche y con el tubo aclimatado, se repite la prueba de la estrella desenfocada: si la sombra está algo corrida, un octavo de vuelta en el tornillo trasero que corresponda, mirar otra vez, y ya. La estrella se sale del campo al tocar los tornillos, así que se centra de nuevo antes de juzgar. Con cheshire de día y estrella de noche, un dobson de 200 queda en cinco minutos en total.

Cada cuánto

Se comprueba con la tapa cada vez que el tubo ha viajado en coche, que es un vistazo de un minuto, y se ajusta solo si hace falta. En un f/8 eso son unas pocas veces al año. En un f/5 o un f/6, en la mayoría de las salidas habrá que tocar el primario un poco. Un tubo que se queda en casa y sale al balcón no se descolima en meses.

Los errores que se repiten

  • Tocar el secundario cuando lo que está mal es el primario. Es el error más común y el más caro, porque desajusta el paso 2 para arreglar el 3. Si el reflejo del primario se ve entero y centrado, el secundario está bien: los tornillos que tocan son los de atrás.
  • Apretar los tornillos de bloqueo sin mirar. Al apretarlos mueven el espejo y deshacen el ajuste. Se aprietan solo hasta que tocan, y se vuelve a comprobar después.
  • Dar vueltas enteras. Los tornillos son sensibles y un cuarto de vuelta ya se nota. Con vueltas enteras se pierde la referencia y se acaba peor que al principio.
  • Colimar con el tubo recién sacado. El espejo caliente deforma la imagen y la prueba de la estrella no vale hasta que se enfría. Primero la aclimatación, después la colimación.
  • Fiarse del láser sin comprobarlo. Se gira el láser dentro del enfocador: si el punto rojo dibuja un círculo en el primario en vez de quedarse quieto, el láser está descentrado y hay que ajustarlo a él antes de ajustar el telescopio.
  • Obsesionarse. Un newton de iniciación colimado a ojo con la tapa da imágenes perfectamente buenas. El ajuste al milímetro con estrella importa a partir de 250 aumentos y para planetaria seria, no para ver M13.

Y si no es un newton

Un refractor y un Maksutov vienen colimados de fábrica y no se tocan, y es una de las razones por las que la guía de cómo elegir los recomienda a quien no quiere trastear. Un Schmidt-Cassegrain se colima solo por el secundario, con tres tornillos en la placa frontal y la prueba de la estrella, y no entra en esta guía.

De dónde sale esto

Escrito de cero a partir del procedimiento estándar de los tres pasos, que es el mismo en cualquier manual de newton, y contrastado con el hilo de colimación del dobson 200/1200 de astronomo.org, de donde salen el aviso de los tornillos de bloqueo, la distinción entre tornillos grandes de ajuste y pequeños de bloqueo y la advertencia sobre el láser. Los dibujos son propios y esquemáticos. Si tu tubo tiene una disposición distinta de tornillos, manda la de tu manual.

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