El cielo esta noche

Qué se ve con cada abertura, sobre los mismos objetos

Las fichas de los telescopios dicen lo que recogen, no lo que enseñan. Esta página coge doce objetos y dice qué se ve de cada uno con 70, 114, 150, 200 y 250 milímetros de abertura, desde un cielo razonablemente oscuro y con el aire quieto. Con luz de ciudad todo baja una casilla, y las galaxias, dos.

Por Jaime Urbano Ruiz Señas. Publicado el 11 de septiembre de 2026.

Antes del telescopio: a simple vista y con prismáticos

El salto de calidad más grande no es de los prismáticos al telescopio, es de la ciudad al campo. Un cielo oscuro con unos prismáticos corrientes enseña muchísimo más que un telescopio caro desde un balcón urbano, y conviene tenerlo claro antes de leer la tabla de abajo, que supone ese cielo oscuro.

A simple vista, desde un sitio razonable, se ven la Luna, los cinco planetas clásicos, las estrellas brillantes, las Pléyades y la nebulosa de Orión como una estrella borrosa. Desde un sitio de verdad oscuro, la galaxia de Andrómeda y la Vía Láctea con estructura. Es más de lo que la mayoría de la gente ha visto en su vida, y no cuesta nada.

Con prismáticos, unos 7x50 o 10x50 cualesquiera, se abren los cúmulos en estrellas sueltas, aparecen las lunas de Júpiter, las manchas se convierten en grupos de estrellas y Andrómeda ocupa tres grados. Son la mejor primera compra, siguen valiendo con el telescopio en casa y se agradece apoyarlos en algo. La guía de prismáticos dice cuáles.

Con telescopio aparecen los anillos de Saturno, las nebulosas planetarias, la estructura de las nebulosas y las galaxias con forma. Y aparece la curva de aprendizaje, porque hay que saber apuntar. Lo que enseña cada tamaño es lo que sigue.

Antes de la tabla

Dos cosas que la tabla da por supuestas. La primera es que los cinco tamaños son los que existen de verdad en el mercado de iniciación: el 70 u 80 mm es el refractor pequeño, el 114 o 130 el newton sobre montura ligera, el 150 y el 200 los dobsones de entrada, y el 250 el dobson grande que ya pide coche. La segunda es que la abertura da rendimientos decrecientes en lo que se percibe: de 70 a 150 el salto es enorme, de 200 a 250 se nota y no impresiona. Duplicar la abertura recoge cuatro veces más luz, pero el ojo no lo vive así.

Y la advertencia de siempre: el cielo manda más que los milímetros. Un 114 desde un pueblo de Bortle 4 enseña más cielo profundo que un 250 desde la periferia de una capital, porque la abertura recoge la luz del cielo naranja igual que la de la galaxia y el contraste no mejora. Lo único que gana de verdad con la abertura desde una ciudad es lo que ya brilla: la Luna, los planetas y las dobles. La escala de Bortle lo cuenta entero.

Qué se ve de doce objetos con cinco aberturas de telescopio
Objeto70 mm114 mm150 mm200 mm250 mm
La Luna Cráteres, mares y montañas en el terminador. Ya es espectacular. Cráteres dentro de cráteres, grietas grandes, sombras de los picos. Rimas finas, cráteres de un par de kilómetros con buen seeing. Detalle hasta donde el aire deja. Deslumbra: filtro lunar. Igual que el 200. Aquí la abertura ya no manda, manda el aire.
Júpiter Disco, dos bandas y los cuatro satélites como puntos. Varias bandas, la Gran Mancha Roja en noches buenas, sombras de satélites. Festones en las bandas, la Mancha con forma, tránsitos claros. Estructura dentro de las bandas, colores. El planeta que más gana. Como el 200 con más brillo. Solo con seeing excelente saca más.
Saturno El anillo, separado del disco, y Titán. La vista que engancha. La división de Cassini en noches quietas, la sombra del planeta en el anillo. Cassini fácil, bandas tenues en el disco, tres o cuatro lunas. Cassini todo alrededor, detalle en los anillos, cinco lunas. Poco más que el 200. Es el planeta menos exigente en abertura.
Marte Un punto naranja con disco. En oposición, el casquete polar. En oposición, casquete y alguna mancha oscura grande. Manchas oscuras reconocibles (Syrtis Major) en oposición. Detalle en las manchas, nubes en el borde. Solo en los meses de oposición. Igual que el 200, algo más brillante. Marte va por seeing y fecha.
Estrellas dobles Albireo, Mizar, y pares separados más de dos segundos de arco. Pares hasta un segundo de arco. Colores más evidentes. Pares cerrados, componentes desiguales. Muy agradecido. Por debajo de un segundo, si el aire lo permite. El límite lo pone el seeing, no el tubo.
Nebulosa de Orión Mancha con forma, las alas, el Trapecio como cuatro puntos. Alas largas, el borde oscuro, el Trapecio limpio. Estructura en la nebulosa, filamentos, la quinta estrella del Trapecio con seeing. Detalle fino, tono verdoso desde cielo oscuro, M43 aparte. Como el 200 pero con más textura. Es de las que más agradecen abertura.
M13, el cúmulo de Hércules Bola borrosa y redonda, sin estrellas. Granulada por los bordes a 100 aumentos. Se resuelve en estrellas por fuera, el centro sigue nebuloso. Resuelto hasta el centro, cientos de puntos. La vista que justifica el dobson. Como el 200, más brillante y con las cadenas de estrellas marcadas.
Galaxia de Andrómeda Núcleo brillante y óvalo tenue. Mejor con prismáticos, que la cogen entera. Núcleo, óvalo largo, M32 al lado como estrella borrosa. M32 y M110, una banda de polvo desde cielo oscuro. Dos bandas de polvo con cielo muy oscuro. Nunca los brazos de las fotos. Igual: es demasiado grande y difusa para ganar con abertura.
Galaxia del Remolino (M51) Dos manchitas pegadas, y solo desde cielo oscuro. Las dos manchas redondas, con núcleos. Indicio de estructura alrededor del núcleo desde cielo muy oscuro. Los brazos, con visión periférica, desde Bortle 3 o 4. Desde ciudad, nada. Los brazos evidentes, el puente a la compañera. Aquí la abertura sí paga.
Nebulosa del Anillo (M57) Un puntito borroso, no redondo del todo, a 70 aumentos. El anillo, pequeño pero inconfundible, a 100 aumentos. Anillo claro con el centro más oscuro. Aguanta la luz de ciudad. Anillo grueso, forma ovalada, sin la estrella central (pide 300 mm y más). Detalle en el grosor del anillo, tonos con filtro O-III.
Las Pléyades Caben a poco aumento, decenas de estrellas azules. Ya no caben enteras. Prismáticos, mejor. Trozos del cúmulo, la nebulosidad alrededor de Mérope desde cielo muy oscuro. Solo trozos. Un objeto de prismáticos. Solo trozos.
Cúmulo de Virgo Nada, o una mancha con mucho esfuerzo. M87 y dos o tres más como manchas tenues, desde cielo oscuro. Una docena de galaxias en una noche, sin detalle. Decenas, saltando de una a otra sin mover apenas el tubo. Decenas con más facilidad y alguna con forma. La temporada de primavera entera.

Leyendo la tabla por columnas

70 u 80 mm: el que enseña el sistema solar

La Luna, los planetas y las dobles ya están todos ahí, y son las vistas que enganchan a cualquiera la primera noche. El cielo profundo se queda en lo brillante (Orión, Andrómeda como mancha, los cúmulos abiertos), y las galaxias son un ejercicio de fe. Sobre una montura decente es un telescopio para toda la vida como segundo tubo, y el que cabe en cualquier sitio.

114 o 130 mm: donde aparece el cielo profundo

Es el primer tamaño con el que los globulares se granulan, el Anillo es un anillo y las galaxias brillantes tienen forma. Casi siempre viene sobre una montura que no está a su altura, y ahí está su problema, no en la óptica.

150 mm: el punto de equilibrio

El dobson de 150 es, para mucha gente que lleva años, el mejor primer telescopio: enseña estructura en Orión, resuelve M13 por fuera, saca Cassini, y el tubo pesa seis kilos. Lo que no da es la última casilla de las galaxias. Se puede usar desde un balcón con esfuerzo.

200 mm: el que resuelve

El salto grande está entre 150 y 200: M13 se resuelve hasta el centro, Júpiter enseña estructura, y los brazos de M51 se dejan ver desde cielo oscuro. Es el telescopio con el que se acaba el catálogo Messier entero y se empieza el NGC. A cambio, 26 kilos en dos bultos y una hora de aclimatación en invierno.

250 mm: para el cielo profundo, y solo desde cielo oscuro

En la Luna y los planetas casi no añade nada sobre el 200, porque ahí manda el aire. Donde paga es en lo débil: galaxias con forma, nebulosas con filamentos, el cúmulo de Virgo entero. Solo tiene sentido con un sitio oscuro a mano y coche para llevarlo, y en la periferia de una ciudad es dinero tirado. Es la abertura en la que la guía de cómo elegir insiste en pesar y medir antes de comprar.

De dónde sale esto

Es una síntesis de lo que se repite en los informes de observación de los foros españoles e ingleses del sector y en las guías de referencia de observación visual, filtrada por lo que es defendible desde un cielo rural de España con aire normal. No hay ninguna medida propia ni ninguna afirmación de haber probado un modelo concreto. Si observas con una de estas aberturas y una casilla te parece optimista o corta, dilo: la tabla se corrige.

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